miércoles, 12 de junio de 2013

Don Huaso de La Mancha

¿Qué es el centralismo? Podría buscar en un diccionario su significado y quedar como shuer académico e intelectualsh, pero me da paja. Prefiero contar mi historia, la del tipo que desde niño aprendió a leer mientras afuera llovía para estudiar en la ciudad, la del loco que ad portas de egresar de un colegio de elite rancaguino -y luego de jugar a la universidad en verano- se proyectó como estudiante (no alumno, soy la luz) de una universidad pública de renombre. ¿Qué hago yo -pueblerino, hincha de O´Higgins, enamoradizo, mamón- en la gran ciudad? La migración campo-ciudad siempre ha sido un fenómeno fundamentado en la búsqueda de oportunidades y esta no es la excepción. Luego del platonismo y del maltrato, conocí en un instante a quien fuera mi musa por tantos días y tantas noches en la gran ciudad y cuando de buscarla ya no la encontré más, todas las mujeres se debían parecer a ella... Y es que en la tierra de las oportunidades hay tanta gente, que el amor de mi vida quizá pasó por el lado mío en el metro o la veo todos los días y no me doy cuenta en ninguno de los dos casos... loco, es violencia/demencia pura. No hay nada más violento que la incertidumbre acompañada de la soledad, el hambre, la nostalgia, alguna que otra vieja culiá, el cambio de ritmo y lo acelerado del mundo capitalino... en fin, el cambio de rutina. Pero si hay algo más violento aún es la convivencia de ambas, de la que es segura y la que es novedosa. Se me imagina que es como una pelea entre conservadores y liberales, pero menos fina y elegante en cambio es más sentimental y profunda. ¿Cómo debo reaccionar ante los llantos del Igor -uno de mis 8 perros, 6 de estos salchichas- mientras salta de emoción a mi llegada? ¿Como convencer a mi vieja que el paro no es una semana -y más- de vacaciones? ¿En qué refugiarme cuando todo parece un carajo? La cobranza de sentimientos es un hecho social de tal calibre que te pesca por todos lados y, en verdad, hace más difícil aún la compatibilidad de estas dos vidas paralelas que compiten entre sí... Aunque claro está que esta nueva rutina trae consigo muchas cosas, si a fin de cuentas, así como fue mi decisión venirme a la ciudad, la fue también para muchos provincianos más como también para los autóctonos del lugar, aunque si tu no vienes de un lugar como el mío, es imposible que sientas aquello que siento yo, que siente él y que siente ella. Y es que nos vemos tan distintos y tenemos tanto en común... Brindo por los tractores y coches que venden pan mientras me acuerdo arriba del transantiago; saludo a las bicicletas, amas y señoras de las angostas alamedas mientras son embestidas en las anchas alamedas;; qué viva el capo de proVIncia desde una tierra llena de copas; que vivan las manzanas de campo, grandes y del jugosas en medio de tanto mutante... En fin, que viva Doñihue, pero que muera un tanto después, que si me hubiese quedado ahí, mi rutina no tendría con quien competir y se aburriría, pues, a fin de cuentas ¿Qué es el centralismo? La Mancha está fuera de casa.

pd: de una vueltecita por http://camarabizarra.tumblr.com/ :)